Julio C. Piñeiro
Pese a no haber levantado el Oscar el pasado 7 de marzo, el triunfo de Avatar y su exhibición en 3-D es incontestable, habiendo batido todos los registros de taquilla posibles. Tanto es así que las majors, que de primeras se mostraban escépticas ante la fórmula de James Cameron, han decidido subirse al tren y “tridimensionalizar” sus productos estrella de la primavera, aún cuando no fueron originalmente concebidos en 3-D, mediante un proceso de “copia y pega” que ha levantado ya varias críticas. Lo contaba con más detalle esta semana Toni García, en El País (ver artículo).
Pero la cosa funciona. Furia de titanes, blockbuster de acción convertido a las tres dimensiones a última hora (lo suficiente como para hinchar el precio de la entrada), se ha comido la taquilla dela Semana Santa , y pese a su pobre valoración, así seguirá un par de semanas, cuando será desbancada por Tim Burton y su versión de Alicia en el País de las Maravillas, que se estrenará un mes después de lo previsto, con la vitola de haber superado el récord de recaudación en el primer fin de semana (que ostentaba, cómo no, Avatar), tras una recepción tibia de la crítica y de un amplio sector de la audiencia, y sumida de lleno en esa polémica disyuntiva 2-D/3-D.
Seguir leyendo...
Pero la cosa funciona. Furia de titanes, blockbuster de acción convertido a las tres dimensiones a última hora (lo suficiente como para hinchar el precio de la entrada), se ha comido la taquilla de








