miércoles, 29 de septiembre de 2010
BERLÍN, SINFONÍA DE UNA GRAN CIUDAD – Berlin: Die Sinfonie der Grosstadt (1927) de Walter Ruttman
jueves, 9 de septiembre de 2010
67 MOSTRA INTERNAZIONALE D'ARTE CINEMATOGRAFICA DE VENEZIA (VIII) - FESTIVAL DE VENECIA (VIII)
martes, 24 de agosto de 2010
LEER CINE: EL DOCUMENTAL. HISTORIA Y ESTILO (1974) de ERIK BARNOUW
miércoles, 23 de junio de 2010
THE COVE (2009) de Louie Psihoyos
jueves, 29 de abril de 2010
OCÉANOS - Océans (2009) de Jacques Perrin y Jacques Cluzaud
miércoles, 24 de marzo de 2010
JUVENTUDE EM MARCHA / COLOSSAL YOUTH (2006) de Pedro Costa (3/4)
sábado, 13 de marzo de 2010
JUVENTUDE EM MARCHA / COLOSSAL YOUTH (2006) de Pedro Costa (2/4)
domingo, 15 de noviembre de 2009
CINEUROPA 2009 - WHO KILLED NANCY? (2009) de Alan G. Parker

Por fin, por fin un documental que se adentra en los aspectos más negros de un artista tiende hacia una solución constructiva y conciliadora, y no como un vehículo de espectáculo sangrante, escándalo y populismo.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
CINEUROPA 2009 - CAPITALISMO: UNA HISTORIA DE AMOR - Capitalism: A love story (2009) de Michael Moore
Julio C. Piñeiro
El cineasta ataca al capitalismo desde la base, remontándose a los fundadores de la patria americana, los ideales de libertad en que se basaron, y cómo todo se fue tergiversando, la libertad como derecho se fue deformando hacia el liberalismo económico más zafio y destructivo. Llega a apelar al tan amado espíritu de F.D. Roosevelt, con su discurso de esperanza, igualdad y oportunidades que clamó en sus últimos días... pero que todavía hoy no se ha hecho realidad.
Pone el punto de inflexión en la era Reagan, que pasó de poner cara a las grandes compañías en los '50 a ser su marioneta en la Casa Blanca en los '80, avatar de un no-intervencionismo absoluto, necesario en cuanto las economías europeas y japonesa se recuperaron definitivamente de la heridas de la guerra y a EE.UU. se le agotó el pastel del monopolio global.
Puede que nos parezca cínico por parte de Moore criticar a un sistema del que él mismo, de algún modo, se ha beneficiado. Pero nos lleva de nuevo a su Flint natal, una pequeña ciudad de Michigan que vivía de la planta de la General Motors, en la que trabajó el propio padre del cineasta, y que con su cierre se convirtió en poco más que un pueblo fantasma. Su empatía con el problema es entonces comprensible. De esta manera, se puede entender este documental casi como una secuela de Roger y yo después de dos décadas.
Por otra parte, nos ofrece momentos de una comicidad brutal, que llenan la sala de cine de risas e incluso aplausos momentáneos: desde el Jesucristo-capitalista hasta los clamores del gobernador Chuache contra el socialismo.
Algo que llama asimismo la atención son esos momentos que concede a la religión católica, a través de sus pastores, de criticar duramente el sistema. De primeras, el espectador puede sentirse extrañado, o incluso defraudado. Pero leyendo entre líneas, se advierte una cierta línea de antisemitismo muy latente y sutil, que de ser explícita hubiese llevado definitivamente al cineasta directo a la tumba.
No hay absolutamente (y esto es novedad) ninguna referencia a Canadá, y las dedicadas al Viejo Continente son pocas y no siempre halagüeñas. El director consigue evitar casi por completo uno de sus puntos flacos, que son las lecturas políticas. Si bien el esperado 'momento Obama' hizo acto de presencia, emitiendo un tufo panfletario que desvirtuaba de algún modo el discurso combativo, dibujándolo como ese mesiánico avatar de la esperanza que una excelente campaña mediática ha configurado, como una amenaza a las grandes compañías y como objeto de la paranoia antisocialista de una importante sector de la población yanqui.No faltan momentos de esperanza, derivados de ese sentimiento grupal y colectivo que surge en tiempos difíciles, cuando la necesidad aprieta. Pero, al igual que en Bowling for columbine, la sensación que nos queda al acabar la película es de desasosiego, de escepticismo radical, ante un gran problema que parece una pescadilla que se muerde la cola, un círculo vicioso de difícil salida.
Puede que los métodos y el discurso combativo de Michael Moore estén continuamente en tela de juicio, pero su rimbombante figura y su dialéctica sensacionalista resulta cuando menos necesaria en esta era de diversificación y omnipresencia mediática, tanto para que sus compatriotas despierten definitivamente del letargo y el engaño, como para que los europeos nos andemos ojo avizor.
jueves, 29 de octubre de 2009
SEMINCI 2009 - DOC-MUSIC
miércoles, 28 de octubre de 2009
SEMINCI 2009 - SEPTIEMBRE DEL '75 (2009) de Adolfo Dufour

HOMENAJE A UNA LUCHA INCANSABLE
La sección documental de la SEMINCI, Tiempo de Historia, se ha constituido siempre como un atril donde puedan expresar su voz los olvidados, aquellos que nunca coparán la actualidad informativa aunque sus causas claramente lo merezcan.
Éste es el caso de la familia Baena y, en concreto, de Flor Baena, hermana de uno de los cinco últimos ejecutados por el régimen franquista, el vigués militante del FRAP Xosé Humberto Baena. La lucha incansable de Flor Baena y su familia por limpiar el nombre de su hermano todavía continua, pese a esa Ley de Memoria Histórica que no es más que un quimérico e insuficiente remendón a esa verdad a medias que fue la Transición, cuya principal premisa fue hacer del olvido una virtud. Esa es la principal razón de ser del documental denunciante y reivindicativo Septiembre del '75, cuyo director, Adolfo Dufour, equiparó a Flor Baena con las sí célebres madres de la Plaza de Mayo.
Pronto se puede apreciar un arduo y minucioso trabajo de investigación, que se hace ver mediante la inserción de documentos oficiales, periódicos, cartas, etc. Con todo ello, el documental arroja una luz impecable sobre aquello que todos saben pero pocos se han atrevido a profundizar y mucho menos a relatar: las cinco últimas condenas a muerte del franquismo, que fueron a parar a tres miembros del FRAP y dos de ETA, se decidieron literalmente a dedo, ya el número de condenas, como sus destinatarios, como necesarios (para el régimen que daba sus últimos coletazos) chivos expiatorios ante la avalancha de violencia, recíproca, existente durante esos meses, que acabó con la muerte de tres miembros de los cuerpos de seguridad del Estado.

Parafraseando a Esquilo, la violencia es el germen del mal. He aquí la idea controladora del documental. Trata tres niveles de violencia progresivamente y consecuentemente engendrados: la violencia represiva del Estado ante cualquier movimiento reivindicativo o insurgente, la violencia con la que contesta el FRAP cuando toma la controvertida decisión de pasarse a la lucha armada, y finalmente, la pena de muerte, no sólo en este caso concreto sino en cualquier tiempo y lugar.
A partir de testimonios que nos ponen la piel de gallina, cuyos relatores parecen haber vivido el día anterior, nos describen las aberraciones de ese Consejo de Guerra Sumarísimo que acabó con esas cinco ejecuciones: la falta total de garantías, la negación a aceptar cualquier tipo de pruebas (muchas de la cuales hubiesen probado la inocencia de Xosé Humberto), y la aleatoriedad con que se se determinó quienes serían los cabezas de turco.
Ni la insistencia de la familia, que en un acto desesperado se dirigió por correspondencia al mismo Príncipe Juan Carlos, contestando éste que estaba fuera de sus manos; ni la fuerte presión extranjera, con protestas en toda Europa, retirada de embajadas o incluso una llamada personal del Papa Pablo VI al mismo Franco la noche anterior a la ejecución, fueron capaces de lograr el indulto. Mientras tanto, por las calles españolas imperaba ese clima de miedo, miedo a un régimen que quería morir matando, que se le iba el país de las manos. Así pues, cobran una connotación aún más fuerte las archiconocidas imágenes de la intervención de un Franco moribundo en la plaza de Oriente, coreado por cientos de incondicionales (o simplemente gente intimidada por ese clima de miedo), y defendiéndose, a duras penas, con temblores ya evidentes, de todas las acusaciones y condenas extranjeras, alegando todavía a esas alturas los caducos y pueriles postulados de la conjura masónica y la conspiración comunista.
La familia Baena todavía no ha conseguido justicia, pero lo seguirán intentando hasta el final. Tanto su incansable y valiente lucha como el arriesgado empeño de Dufour por enseñársela al público, en una coyuntura política que intenta huir, al contrario que en otros países, de las representaciones críticas del pasado más reciente, fueron dignos merecedores de unos calurosos y sinceros aplausos.
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