miércoles 9 de diciembre de 2009

ROCCO Y SUS HERMANOS - Rocco e i suoi fratelli (1960) de Luchino Visconti


EMIGRACIÓN E INTEGRACIÓN

Eloy Domínguez Serén

Podría decirse que durante diez meses, desde septiembre de 2008 hasta junio de 2009, fui ciudadano milanés. Un ave de paso, en efecto, pero durante el tiempo suficiente para experimentar un inevitable proceso de integración. Insistiré en este término a lo largo de todo el texto, ya que lo considero fundamental (1). Tal y como sucede a Simone, el segundo de los hermanos Parondi, mi fascinación por la capital lombarda fue absoluta desde que puse mis pies en la Stazione Centrale de Milán, punto exacto en el que comienza Rocco y sus hermanos (Rocco e i suoi fratelli), obra maestra absoluta del melò italiano.
La llegada de la familia Parondi a Milán es, en efecto, el punto de partida más lógico para narrar la historia de una de tantas familias del sur de Italia que a lo largo de todo el pasado siglo huyeron hacia el norte en busca de una vida mejor. Sin embargo, la versión definitiva del guión de Rocco y sus hermanos comenzaba en la localidad de Luca, pueblo natal de los Parondi. Un episodio que, de hecho, nunca fue rodado.

lunes 7 de diciembre de 2009

¿TELÉFONO ROJO?, VOLAMOS HACIA MOSCÚ - Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (1964) de Stanley Kubrick


UN CAOS MINICIOSO

Eloy Domínguez Serén

Además de su pasión por el cine, Stanley Kubrick tenía otra conocida obsesión: el ajedrez. Durante las pausas de los rodajes, el cineasta desafiaba a todo aquel que estuviese dispuesto a plantarle cara. Probablemente, muchos de los conflictos que surgen a lo largo de un rodaje fueron, en el caso de Kubrick, resueltos ante un tablero. Tal vez incluso el mismo tablero que a menudo situaba ante cámara como parte de un decorado.
Para Kubrick, el ajedrez era una representación abstracta de la guerra, un tema capital en la filmografía del cineasta y, tal vez, el que más le intrigó e inspiró. Si Kubrick planteaba cada partida como una batalla, lo mismo ocurría en cuanto a sus rodajes, donde planificaba exhaustivamente hasta el más mínimo detalle a fin de vencer todos y cada uno de los intensos mano a mano que el director tenía con productores, distribuidores, actores o miembros del equipo técnico en general.

BUSCANDO A ERIC - Looking for Eric (2009) de Ken Loach



ES UN PÁJARO,
ES UN AVIÓN…
¡ES CANTONA!

Eloy Domínguez Serén

A pesar de que a menudo incurrimos en el equívoco de clasificar como ‘hoolingan’ a cualquier aficionado inglés, es importante discernir entre este término y el de ‘supporter’. Mientras el primero, en efecto, responde exclusivamente al perfil de “hincha británico de comportamiento violento y agresivo”, según la definición de la RAE; “supporter” es el equivalente anglosajón de aficionado, seguidor o fan. Buscando a Eric (Looking for Eric), último film de Ken Loach, es un homenaje a la figura del “supporter”, ese amante incondicional que venera sus colores domingo tras domingo con inagotable pasión y devoción.
Eric Bishop es un pobre diablo afligido y melancólico que se gana el pan como cartero en Manchester. La vida de Eric es una auténtica ruina y ni siquiera puede permitirse realizar la única cosa que lo haría feliz: ver un partido de su amado Manchester United en Old Trafford, el llamado “Teatro de los Sueños”.
Depresivo, solitario, desgastado, apagado, nostálgico… Eric trata de consolarse narrando sus desdichas a un póster en tamaño real de la persona por la que más admiración siente en el mundo: el carismático Eric Cantona, quien, tras una noche de marihuana, sale del póster para erigirse en confidente y ángel de la guardia del protagonista.

jueves 3 de diciembre de 2009

EL DELATOR – The informer (1935) de John Ford



FORD, IRLANDA
Y LA RELIGIÓN

Eloy Domínguez Serén

Para los hombres como Gypo Nolan no existe el crimen sin castigo. Tampoco el crimen sin arrepentimiento. Por ello, ante la funesta sombra de la muerte, Gypo suplica por su perdón, su redención, como en la Biblia lo hace Judas Iscariote, encarnación cristiana de la traición.
No es extraño que John Ford y el guionista Dudley Nichols hayan incidido en un fuerte componente de simbolismo cristiano en El delator (The informer, 1935), una obra ambientada, tal y como versa el rótulo que abre el film, en “cierta noche de 1922 en un Dublín revuelto”, sólo un año después del fin de la Guerra de Independencia de Irlanda. Al fin y al cabo, el conflicto irlandés, además del irreconciliable choque ideológico, tiene un intenso matiz religioso, que se ha traducido a lo largo de los años en la confrontación entre católicos y protestantes. Esta decisión es patente al inicio de la cinta, cuando, tras los créditos iniciales, un segundo rótulo recoge un paraje de las sagradas escrituras: “Judas se arrepintió, arrojó las treinta monedas al suelo y huyó”.

PERROS DE PAJA – Straw Dogs (1971) de Sam Peckinpah



EL HOMBRE DESHUMANIZADO

Eloy Domínguez Serén

¿Quién ha dicho que Perros de Paja (Straw Dogs, 1971) no es un western? Un forastero prófugo se refugia en un pequeño y solitario pueblo, donde es considerado un intruso por parte de la hermética comunidad local. Todos los personajes autóctonos se dan cita en torno al centro neurálgico de la localidad, un saloon donde los parroquianos deciden inundados en whisky los avatares del pueblo. Allí están todos, desde el barman de turno hasta el borracho, el sheriff, los delincuentes de poca monta, la puta o el tonto del pueblo. Por supuesto, el ingenuo reverendo es el encargado de luchar por establecer los valores éticos y morales en esta ‘ciudad sin ley’. Por su parte, las mujeres del pueblo son ninguneadas y relegadas a objetos de deseo, decoración y conflicto. Por supuesto, cualquier detonante que ponga en peligro la pervivencia del enrarecido modo de vida del pueblo será aplacado a través de la ley del más fuerte. Así, cuando el pueblo decida tomarse la justicia por su mano, el improbable sheriff no será más que la primera de las víctimas que se cobrará la sangría en la granja de los Sumner. ¿No suena todo esto a una del oeste?

viernes 27 de noviembre de 2009

UN LUGAR DONDE QUEDARSE - Away We Go (2009) de Sam Mendes


CLEMENCIA CON EL
AMERICAN WAY
OF LIFE

Eloy Domínguez Serén

Cuando uno ve Un lugar donde quedarse (Away We Go) se percata enseguida de por qué su director, Sam Mendes, asegura que esta pequeña obra independiente es un “antídoto” a Revolutionary Road (2008), anterior film del británico. A modo de terapia de choque, Un lugar donde quedarse revisa algunos de los planteamientos de su predecesora abriendo pequeñas fallas de optimismo en el devastador e inhóspito ‘american way of life’ que Mendes había retratado en la notable adaptación de la novela de Richard Yates.
Si en aquélla Leonardo Di Caprio y Kate Winslet formaban un matrimonio de treintañeros cuyo inesperado embarazo frustraba sus titubeantes aspiraciones de iniciar una nueva vida; el último film de Mendes aborda el tema de la inminente paternidad no como obstáculo a esa vía de escape, sino como el detonante de ella.

jueves 26 de noviembre de 2009

50 HOMBRES MUERTOS - 50 Dead Men Walking (2008) de Kari Skogland


SIEMPRE NOS QUEDARÁ
BEN KINGSLEY

Eloy Domínguez Serén


Desde la ganadora del Oso de Oro En el nombre del padre (1993), de Jim Sherindan, hasta la Palma de Oro El viento que agitada la cebada (2006), de Ken Loach, pasando por Michael Collins (1996) de Neil Jordan o Domingo sangriento (2002) de Paul Greengrass, el común denominador del buen cine sobre el conflicto irlandés son la apuesta y el compromiso por adoptar un punto de vista crítico y la profundidad, complejidad y crudeza de los hechos narrados.
Sin embargo, la canadiense Kari Skogland hecha por tierra los códigos del cine político al convertir la biografía del ex miembro del IRA Martin McGartland en el insípido thriller 50 hombres muertos. McGartland, actualmente en paradero desconocido, era un ladronzuelo de poca monta de Belfast que actuó como infiltrado en el IRA al servicio de los británicos. Su labor como informador, según él mismo asegura, permitió salvar la vida durante los años ochenta de hasta cincuenta objetivos del Ejército Republicano Irlandés. De ahí el título de esta cinta.

viernes 20 de noviembre de 2009

PREMIO CINEUROPA 2009: FERNANDO TRUEBA



HUMOR GLOBAL

Julio C. Piñeiro


En el día de ayer, el director, guionista y productor madrileño Fernando Trueba recibió el Premio Cineuropa, que en cada edición galardona a cineastas y actores en homenaje a su trayectoria. A la entrega del premio siguió la proyección de su última película, El baile de la victoria, seleccionada por la Academia Española de Cine para competir en la próxima edición de los Oscar, y que se estrenará en salas el 27 de noviembre.
En la rueda de prensa previa, estuvo acompañado por José Luis Losa, director artístico del festival compostelano, y Socorro García Conde, edil de Cultura y Centros Socioculturales del Concello de Santiago, entidad organizadora. El acto estuvo en todo momento cargado con buen sentido del humor y guiños a un posible segundo Oscar para el cineasta.